Todas las yetas, la yeta.

39

La mala suerte -como el amor- nunca es una sola y admite miles de complejidades. En Afganistán, sin ir más lejos, el número 39 trae la desgracia.

Tahir Qadiry, periodista televisivo de la BBC persa, culpa a un conocido proxeneta que tenía el número 39 en su placa. Como sea, el repudio se está extendiendo por todo el país. Los que cumplen 39 años se presentan diciendo “tengo un año menos de 40". Los autos que llevan el 39 en su placa son vendidos a la mitad de su valor. La gente borra con pintura el 39 de las puertas de sus casas. “Es una superstición absurda -sostiene un mullah. -Tenemos versículos del Corán que empiezan con el 39".

No vamos a burlarnos de la jetattura de los afganos; vamos a hacernos preguntas. El 39 de Afganistán ¿tiene el mismo poder que, por acá, nuestro número 13? ¿En cada país rige una mala suerte distinta? Si viajáramos allí, ¿cuál sería nuestra mala suerte? ¿la local o la extranjera? ¿Sufriríamos tres veces más o sufriríamos distinto? Por último, una señal de generosidad: si los argentinos tenemos trece invitados a una fiesta, lo veremos como un mal augurio. Pero en Afganistán, puestos a preocuparse, esperarán a que el número de invitados sume tres veces trece.

La Nación. Domingo 10 de julio de 2011

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