viernes, setiembre 30, 2011

Cuánto cuesta lo que no existe

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Coleccionistas de arte: no solo compraron una pintura. Compraron, además, el gesto de comprar ese cuadro. ¿Van a mostrárselo a alguien? Compraron la envidia de los que vendrán a verlo. ¿Prefieren esconderlo? Compraron la posesión de un secreto. De todas las cosas que han comprado, el cuadro tal vez sea la menos importante. En el Museo de Arte Invisible (MONA) hay mucho de esta idea. Y nada de cuadros.

Las obras de arte del MONA no existen físicamente. Son imaginadas por el artista y descritas en una tarjeta. El que compra una de estas obras, obtiene un cartoncito para colgar sobre la pared. Por ejemplo. Aimee Davidson pagó 10.000 dólares por la obra llamada “Aire Fresco”. La tarjeta dice: "Una pieza única. El aire que está comprando es como comprar un tanque de oxígeno infinito. No importa donde estés, siempre tendrás la posibilidad de tomar una bocanada del más delicioso y limpio aire que la tierra puede producir”.

Coleccionistas de arte: si están cansados de comprar pinturas y bocetos, ya saben dónde pueden adquirir las omisiones de un artista. Las obras que nunca llegará a ser visibles. ¿Cuál será el vacío que cotiza más alto? ¿Cuánto nos costaría una ausencia soñada por Andy Warhol?

Mariano Nicolás Donadío

viernes 30 de septiembre de 2011 - año 11 - número 520 - día de la ergástula

lo insoportable
los spots televisivos de izquierda unida repetidos cada minuto y medio provocan un giro hacia la derecha en el espectador medio, bajo y alto.

actividades de la fundación solargento
“libros que no escribiría ni por putas”, panel de antipresentación de libros.

mira vos, che
armá tu propia figura de palito. sí. como lo leíste.

biografía en haiku
y ya no conseguiré
lo que siempre quise:
morir muy joven.

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