Pronóstico de revolución para esta mañana

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La revolución no es la partera de la Historia: es una amante histérica, que viene cuando quiere y nunca está cuando se la desea. En el año de las revoluciones en Libia y Egipto, unos cerebritos de Universidad de Illinois tratan de detectar la llegada de la esquiva señorita con la ayuda de una computadora.

Los universitarios de Illinois se dedicaron a estudiar los artículos de la prensa de la llamada “primavera árabe” de principio de año. Cargaron toda la información en “Nautilus” -una supercomputadora capaz de procesar 8,2 teraflops (un billón de operaciones por segundo)- y se dedicaron a estudiar los cambios de ánimo en la región a través de los textos periodísticos. Con esta ayuda pudieron dibujar la dramática curva que antecedió a la caída de Mubarak. “Este trabajo servirá para vaticinar futuros eventos sociales”, aseguraron.

Imaginamos diarios que incluyan en la tapa el reporte del clima revolucionario y la probabilidad de levantamientos. Aunque a la revolución -como al clima- no se la predice; apenas, se la reconoce cuando se la tiene delante. En eso consiste la utilidad de la tarea de Nautilus y sus muchachos. En ayudarnos a hacer una profecía de lo que nos está ocurriendo.

La Nación. Domingo 2 de octubre de 2011

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