El galpón de los hombres justos

iman

“Un judío, un cristiano, un musulmán y un loro se encuentran en un bar….” Parece que hay un solo lugar en donde se puede reunir a un rabino, un imán y un cristiano: en los malos chistes. Pero la historia de lo sucedido en Harlem (New York), en estos días no es chiste. Y sorprende, de inaudita.

Patricia Tomasulo, una católica practicante y nieta de italianos, logró que el Centro Cultural Islámico de Estados Unidos albergara una sinagoga ultraortodoxa. "Los vecinos judíos se habían quedado sin un lugar de culto y sin dinero para alquilar un local, y los vecinos musulmanes tenían espacio de sobra", explica. El lugar de culto de los judíos quedaba lejos y la religión les prohibía usar un automóvil los días sábados. Por eso, el retorno les insumía cuatro horas de caminata, cargando la Torah. La católica Tomasulo hizo los contactos. A los pocos días el Centro Cultural Islámico les cedió un local. "La comunidad judía del barrio me produce mucha admiración y es un honor y una experiencia muy positiva tenerlos aquí", afirma el imán Moussa Drammeh.

En un galpón de Harlem se cruzaron los hombres justos de tres religiones. Donde los teólogos y los políticos se pelean, los místicos se unen.

La Nación, domingo 4 de marzo de 2012

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