Y aquí me pongo a desear

deseos

“A esta hora, daría cualquier cosa por una cerveza”. “¡Que renuncie Fulano!” “Mandá este mensaje a 10 personas y vas a ver cómo cumple todo lo que pidas”. Recorriendo Facebook y Twitter se escuchan cientos de reclamos. Las redes sociales están tejidas, sobre todo, por demandas y deseos.

Michael Osofsky, de la consultora estadounidense Netbase, tuvo la idea de analizar 27 mil millones de conversaciones online en los que aparecen las palabras “Yo quiero”, para dibujar un mapa del deseo en la Web. Las conclusiones son notables. Las mujeres quieren, en primer lugar, helados. Los hombres, autos. Los hombres y las mujeres deseantes se encuentran en la heladera: ambos quieren pizza, chocolate, torta, café y galletitas. Y teléfonos celulares. Ah: y las mujeres piden hombres. Pero en el décimo lugar de sus listas, detrás del sushi y los panqueques.

Se dirá que esta enumeración del decir y desear está incompleta. Que -de ser cierta la lista- el orden de estas querencias amenaza el futuro de la raza humana. Nosotros creemos que son mensajes en clave. Mensajes en una botella. Angustias del querer. Pedidos pudorosos de valoración y afecto, escritos en clave y con otras palabras.

La Nación, domingo 29 de abril de 2012

Comentarios

laura dijo…
sí, está mal el orden que uno supone como posible, no?

por lo menos no es m orden de deseos, ni cerca.

muy genial como siempre