Breve historia de la evolución humana en dos gestos manuales


Las manos humanas se hicieron a los golpes. Ésta es la hipótesis que propone un grupo de biólogos de la Universidad de Utah: que el uso del puño fue la habilidad que ayudó a separar al homínido del simio. Ni los chimpancés ni los bonobos (nuestros parientes más cercanos) pueden formar puños con sus manos. ¿Es a la invención de la trompada a la que le debemos parte de la evolución humana?
"La importancia de la mano en términos evolutivos puede recaer en la increíble habilidad para servir a dos propósitos aparentemente incompatibles, pero intrínsecamente humanos", sostiene el profesor Michael H. Morgan, de la Escuela de Medicina de la universidad. A la habilidad para asir con la mano y para protegerla, cerrándola.
Al impulso de la guerra le debemos algunas invenciones como Internet, las transfusiones de sangre o la penicilina. Quizá lo humano no consista en la ausencia de agresividad. Quizá se encuentra más humanidad en el juego entre la agresividad y la creación. En el gesto de acogida y reparación de aquello que hemos roto.
La Nación, domingo 30 de diciembre de 2012

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