El poder positivo del pensamiento negativo


 

Entre Navidad y Año Nuevo vivimos días de felicidad casi obligatoria, y la idea de la bondad de todas de las cosas nos amenaza a la vuelta de cada esquina. En franca provocación al mundo, el psicólogo norteamericano Oliver Brukeman está presentando su libro “El Antídoto: Felicidad para Gente que no Soporta el Pensamiento Positivo”, o de cómo el pensamiento negativo puede ser el camino hacia la felicidad.

Brukeman dice que esta idea de que el pensar positivamente puede modificar nuestra realidad es un placebo para el alma, y no ha producido grandes resultados. Que es necesario reconocer la fuerza de lo negativo y esperar lo peor. “El camino negativo se acerca más a la realidad: el futuro después de todo es incierto y los sucesos suelen ser distintos a lo que queríamos”.

Que la mitad del vaso está vacía no es pesimismo: es realismo. Mientras aguardamos la traducción del libro de Brukeman, recibiremos los enfáticos deseos de felicidad con una media sonrisa indulgente. Y seremos felices a la usanza humana: un poco sí y un poco no.

La Nación, domingo 23 de diciembre de 2012

Comentarios

Pensar en positivo no es un gesto de bondad. Hay que recorrer los dobleces de nuestra alma y ponernos de acuerdo con nosotros mismos. Algo así como "busco lo mejor y estoy preparado para lo peor".