La larga culpa de Konrad Mueller

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Esta es la historia de un crimen lejano. En la Suiza del año 1357 un tal Konrad Mueller mató a un campesino llamado Heinrich Stucki, en un suceso oscuro del cual apenas se conservan sus nombres. Para expiar su culpa y evitar una venganza, Mueller prometió pagar por una luz que brillara por los siglos de los siglos en el interior de la parroquia del pueblo. Subrayemos que en aquellos tiempos se creía que una culpa personal podía sobrevivir por generaciones. Y que expresiones como “salvación del alma” y “por los siglos de los siglos” eran posibles.

Desde entonces, la iglesia recibe 70 dólares anuales para la iluminación del templo. El párroco de Naefels quiso registrar el arreglo en la municipalidad, pero los actuales dueños del campo de Mueller protestaron. Por fin, esta semana la justicia determinó que “las prácticas del siglo XIV dejaron de ser válidas cuando Suiza reformó el sistema de préstamos a mediados del siglo XIX” y la iglesia perdió sus velas. Al uso de los últimos siglos: lo que antes se resolvía con un pase mágico, una maldición o una penitencia, hoy se resuelve con el dictamen de una deidad racionalista llamada Estado.

Domingo 20 de enero de 2012.-



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