Un Museo de Sonidos en Peligro de Extinción



Aportes para una lista de sonidos que estás desapareciendo: los pasos del caballo del botellero sobre el empedrado, el canto de algunos pájaros, la flauta del afilador, algunos motores… Tres jóvenes estadounidenses, Phil Hadad, Marybeth Ledezma y Greg Elwood, de la Universidad Brandcenter de Virginia, decidieron armar su propio Museo de Sonidos en Peligro de Extinción y ponerlo en línea. ¿Qué ruidos eligieron? El ominoso enroscarse de la cinta VHS dentro del reproductor de videos. El optimista trompeteo del Windows 95 al iniciar la computadora. El aburrido bisbiseo de la cinta del casete rebobinándose. El lamento del modem telefónico conectándose, parecido a la agonía de un extraterrestre.

No vamos a discutir aquí sus elecciones, porque estos son los sonidos que cualquier muchacho de ciudad recordaría con nostalgia y afecto. Sí, la necesidad de un museo: preferiríamos hablar de una ecología de los sonidos. De un círculo de la vida de los ruidos que llegan, hacen su actuación y se pierden en la historia. Para volver a vivir en una época, para recordarla y entenderla, ya tenemos la música.

La Nación, domingo 6 de enero de 2013.

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