Todos gritan te quiero




Llevábamos siglos de amores tácitos y silentes, en los que el afecto se demostraba pero no se decía. “Te quiero mucho” eran palabras reservadas a los pretendientes o los borrachos. Pero vivimos bajo la dictadura de la comunicación y se exige que nada quede sin decirse. Los miles de maridos japoneses -que la semana pasada se reunieron a gritar su amor en un parque de Tokio- representan el eslabón más reciente en esta cadena de pretensiones.

La organización Japan Aisaika ("Maridos fieles del Japón") organizó este evento por quinto año consecutivo. Los maridos se arrodillaron públicamente frente a sus esposas para declararles un sencillo "te amaré siempre" o regalarles piropos laterales como "siento haber ganado peso en los últimos siete años, pero es porque las comidas que preparas están deliciosas".

Nos avergüenza este gesto de los otrora modestos y reservados japoneses. En estos días se acerca la fiesta de San Valentín: esa fecha que alguien inventó para que nuestras novias, nuestras esposas o nuestras amantes se enojen con la parquedad de nuestro afecto. Estemos alertas.

La Nación, domingo 3 de febrero de 2013.-

Comentarios