Tonik, un perro demasiado humano



Depositamos en los perros lo mejor de nuestra humanidad. Los imaginamos inteligentes, afectuosos, fieles, comunicativos.  Pero en Kentucky hay un perro que nadie quiere. Se llama Tonik y su rostro es perturbadoramente parecido al de una persona.

Las fotos de ese can están recorriendo el mundo. Tonik tiene dos años y es un pequeño poodle Shih Tzu de ojos marrones, redondos y melancólicos. Fue rescatado de la muerte en un refugio canino del pueblo de Mishawaka (sí, todo en esta historia suena triste y ridículo al mismo tiempo) y su rostro es similar al de un hombre peludo. Si los perros sonrieran, la sonrisa de Tonik sería la de una falsa alegría, tanguera y melancólica.

Hoy, Tonik vive en un refugio para perros abandonados. ¿Habrá venido alguien a adoptar a ese paria entre las dos especies, la del hombre y la del perro? En esta sociedad que se busca a sí misma en sus mascotas, solemos decir que un perro es como un hijo, como un novio, como un hermano. Nos esforzamos por humanizar al mundo. Pero a veces vemos el resultado, y decimos como Nietzsche: humano, demasiado humano…

La Nación. domingo 24 de febrero de 2013.-

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