Ser o no ser y todo todo el resto

 

¿Ser o no ser? Hay tantas posibilidades en el medio, entre uno y otro, que en estos días la pregunta shakesperiana resulta hasta mezquina. Aquí van dos ejemplos.

El señor Feng, de China, está preocupado por el abuso de videojuegos de su hijo: el chico pasa diez horas diarias conectado a su computadora. Por eso contrata a un hacker que se mete en los lugares que frecuenta y liquida a todos sus avatares. Además, el intruso borra todas las huellas de identidad del joven Feng, que se ve morir a si mismo varias veces en una misma semana.

Mientras tanto, en Facebook y en otras redes sociales crece el fenómeno de la duplicación de identidades; hay  sujetos que toman los datos y las fotos de alguien (famoso o desconocido) y asumen su identidad. En una inflación de personalidades, los originales se ven multiplicados a sí mismos, diciendo cosas que nunca habían dicho.

No rebajemos estas historias a mera curiosidad de nerds: el mundo virtual es signo del otro, el de todos los días. Donde a veces exageramos nuestra existencia y a veces no existimos lo suficiente. Tiempos nuevos y ambiguos, de identidades tenues y esponjosas.

Mariano Nicolás Donadío

Viernes 21 de junio de 2013 - año 13 - número 589 - día del sonsonete

lo insoportable
la gente que lleva la mochila puesta en el colectivo.

actividades de la fundación solargento
“¿y si por dos años dejamos de publicar libros sobre Perón y los 70?”: mesa redonda de lectores y editores.

mira vos, che
anteojos famosos: a ver si adivinás de quiénes.

biografía en haiku
te lo digo de una: /
el Universo /
no quiere ni verte.

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