Estatuas en fuga


Las estatuas están rompiendo con su voto de inmovilidad.

No nos referimos solamente al monumento a Colón, que en estos días se va de gira. Muy lejos, en el Museo Histórico de Manchester, hay una antigua estatuilla que representa al faraón Nep-Sanu. En las últimas semanas, Nep-Sanu -con sus 25 centímetros de alto- dio una lenta vuelta sobre si mismo que duró varios días. Las cámaras de video fueron testigos. Los místicos lo atribuyen a la energía de un espíritu egipcio; los físicos, a las vibraciones que produce el paso de los visitantes en el cristal de su vitrina.


Mientras tanto, en Estado Unidos, una organización propone deportar a la Estatua de la Libertad, por haber entrado al país de forma ilegal hace más de un siglo. Esta idea es una humorada de la organización de derechos humanos Breakthrough para llamar la atención al debate sobre las nuevas leyes inmigratorias que se discuten en el Congreso. Viviendo semanas de esculturas en movimiento. Habíamos inventado a las estatuas para que al menos algo de lo humano se quedara quieto. Pero ni eso.

La Nación, domingo 7 de julio de 2013.-

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