Hacia un Día Internacional de los que Extrañan a su Pueblo

Capeverdian Islands, Sal, Young woman sitting on sandy beach

Estamos a un paso de que se declare que la añoranza es una enfermedad; solo hace falta que psicólogos y psiquiatras se pongan de acuerdo, y que un neurólogo laborioso le siga el rastro entre una sinapsis y otra. La psicóloga inglesa Caroline Schuster sostiene que la nostalgia por el hogar perdido puede traer síntomas similares a los de la depresión. “En casos extremos –afirma- puede convertirse en ataques de pánico, falta de sueño, pesadillas y problemas de concentración”.

Si la idea prospera, se abre un enorme mercado para la industria de la añoranza: la crisis económica y la pobreza en el mundo están creando una enorme población nómade, obligada a abandonar sus hogares. Vamos a conocer fundaciones llamadas "Todos por el Nostálgico” y las Naciones Unidas van a dedicar un día en el año para crear conciencia acerca de este mal. Pero todo eso serán pastillas, paliativos y morisquetas de distracción. La única forma de combatir el mal de la añoranza es con su antídoto: la querencia.

Mariano Nicolás Donadío

Viernes 12 de julio de 2013 - año 13 - número 591 - día del tiquismiquis

lo insoportable
los vecinos canutos que ponen contraseñas a su conexión wi-fi

actividades de la fundación solargento
“Discriminación: un poeta gordo y barbudo puede levantar minas con su poesía pero una poeta, para levantarse a alguien, tiene que estar buena.” Debate.

mira vos, che
Anteojos famosos. Una celebración de la chicatez.

biografía en haiku
no quiero tener /
una biografía porque/
me hace viejo. 

Comentarios

musidora dijo…
mi tribu, mi tribu... dónde está mi tribu!