Planeta Deuda


 1-
Somos un planeta endeudado. Para decirlo en números: en el 2009 Japón debía el 471% de su PBI. Lo seguía Inglaterra con un 466%. Estados Unidos "apenas" debía el 300%. Hoy esta tendencia continúa; la BBC describe al 2012 como el año del “tsunami de deudas”. Hay una desproporción gigantesca entre la riqueza anual que produce un país y lo que ese país debe.

La llamada “financializaciación” de la economía es la que produce esto. Un  ejemplo: en Estados Unidos la General Motors ganó más dinero con el otorgamiento de créditos para la adquisición de automóviles que con la misma venta de autos. “Es más negocio ganar con un producto financiero que invertir en la economía real” explica Gabriel Palma, profesor de economía en Cambridge.

Hubo una época en la que se vivía de lo que se tenía. Hoy el sistema pide que marchemos de deuda en deuda. Vivir hoy y pagar mañana: ese mantra de las tarjetas de crédito, elevado a mandamiento.

Bienvenidos al Planeta Deuda, donde seremos el dinero que debamos.


2-
Nos miramos en España como en un espejo descompuesto, que a veces atrasa y a veces adelanta. Buscarnos por allá en estos días es un ejercicio inquietante: nos encontramos a nosotros mismos, pero hace diez años.

En el pueblo español de Alameda -donde uno de cada tres habitantes está desocupado- el alcalde rifa puestos de trabajo: ocho mujeres y cuatro hombres al mes ganarán el sorteo. "La economía está muerta. Ellos no ven un futuro. Esta lotería por lo menos les da algo de esperanza todos los meses", dice. Luisa Botella es científica y trabaja en el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras. Los recortes presupuestarios se llevaron a varios de sus colegas. Juana tuvo una idea: convertir a su organización científica en una terminal para la lotería de navidad. Con sus ventas ya ganaron 4.000 dólares y esperan contratar más técnicos.

“Con mucho trabajo y un poquito de suerte”: esa era la receta de nuestros abuelos para el éxito. Pero allá, en España, la suerte se presenta como la jueza del destino. Nos reunimos en comunidades para evitar cosas como estas.

3-
“¿Es verdad que en aquella época todos creían en los economistas?”, se preguntarán nuestros descendientes, con asombro. Para cuestionar nuestra fe en ellos, la crisis económica europea está por cumplir cinco años y las políticas ortodoxas de recorte de gastos todavía no pueden resolverla. En ese contexto, el sociólogo e investigador de la Universidad de Oxford, Sanjay Basu, acaba de publicar un  libro titulado “¿Por qué la austeridad mata? El coste humano de las políticas de recortes”.

Basu sostiene que la austeridad no es la solución, sino el problema. Que una buena política económica debería priorizar la antigua ley de la salud y, ante todo, no dañar. Que debería ayudar a las personas a volver a trabajar. E invertir en salud pública, una sabia opción en tiempos de bonanza y una necesidad urgente en tiempos difíciles.

La economía europea se ha convertido en una cosa demasiado seria como para dejarla en manos de los economistas. Y sin su escala humana, en una sabiduría perversa: la ciencia de conservar y repartir la pobreza.


Mariano Nicolás Donadío


Viernes 26 de julio de 2013 - año 13 - número 593 - día de la ortopraxis

lo insoportable
los sitios de internet con contraseñas de números y letras de tipografías que no se entienden

actividades de la fundación solargento
22 artistas emergentes exponen sus cuadros en blanco.” Muestra colectiva.

mira vos, che
Formas tontas de morir. Dibujo animado ganador de nosecuántos premios.

biografía en haiku
si amar es morir /
yo sería /
un suicida compulsivo.  

Comentarios

Sex Shop dijo…
Muy buenooooo!!!!!!!!