Ella, él y un espacio en blanco.

 

Oscar Wilde (el hombre que entendió como nadie al mundo, y lo explicó en su real forma, que es la comedia) dijo que siempre deberíamos ser un poco improbables. Esta iluminación acaba de atravesar cien años y llegar a Alemania, donde a partir del 1º de noviembre los padres van a tener tres opciones para completar el certificado de nacimiento de sus bebés: "masculino", "femenino" y "en blanco".

En el caso de los bebés hermafroditas -aquellos que nacen físicamente con ambos sexos-, existirá la posibilidad de  dejar en blanco la casilla de género para completarla a gusto cuando se decida pertenecer a la categoría masculina o femenina. También se ofrece la opción de quedarse bajo la categoría del tercer género o indeterminado.

Esta ley, ¿será una de las primeras señales de una legislación en la que se permite decidir el propio género? No es que el mundo se haya vuelto extraño. Nosotros somos cada vez más distintos, más insólitos, más raros a nosotros mismos. Y las leyes van detrás nuestro, tratando de alcanzarnos.

La Nación, domingo 25 de agosto de 2013.

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