Un legado de goles para el mundo


Un gesto, un pedazo de una canción, un color de ojos, un refrán, un piso en Palermo… Son infinitas las formas de que puede tomar un legado. Por eso, no nos extrañemos de la idea que en estos días salió del estado mexicano de Colima: acaban de proponer que el partido de fútbol entre Argentina y Alemania (la final del Campeonato Mundial de México 86) sea candidato a Patrimonio Deportivo Histórico del Mundo.

El 29 de junio de 1986 Argentina derrotó por 3-2 a Alemania en el estadio Azteca y se proclamó campeón mundial. El gobierno mexicano junto al Bureau Internacional de Capitales Culturales debe elegir entre los diez mejores encuentros que se jugaron en México a lo largo de su historia. Esta final de campeonato -que algunos supieron leer en clave histórica como la revancha de América ante Europa- está entre esos candidatos.


Ojalá que salga elegido. Estaríamos convirtiendo a un pequeño mito chauvinista y mezquino (que nos hace creernos superiores al resto de los países) en un instante de belleza que se le regala al mundo. 

La Nación. Domingo 15 de septiembre de 2013.-

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