El pastor Bell: cerrado por herejía



Hubo una época en la que la religión era una cosa sencilla: cuestión de creer o no creer. Pero no sólo hay muchas clases de fe; también existen muchos modos de ateísmo. A Ryan Bell, pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, le corresponde el mérito de haber inventado una nueva forma de increencia. En estos días, Bell proclamó públicamente que “vivirá sin Dios” por un año.

Durante esta peregrinación inversa -que empezó el primero de enero- este pastor californiano va a “abstenerse de rezar, leer la Biblia, referirse a Dios como la causa de cosas o esperar que Dios intervenga y cambie mis circunstancias”. Entretanto, abandonará su iglesia y leerá a Nietzsche, Voltaire y Hitchens. Sus primeras experiencias ya pueden leerse en el blog “Un año sin Dios”, donde cuenta cómo en muchos lugares en los que daba clases como pastor se le exigió la renuncia.

Pero se trata de un ateísmo provisional, entusiasta y voluntarioso. Una situación extrañamente parecida a la de aquellas parejas que se proponen “darse un tiempo.” La religión se está volviendo una cosa casi tan complicada como el amor.

La Nación, domingo 12 de enero de 2014.- 

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