El andrajoso gurú de la moda


Chneg Guorong es un vagabundo de 34 años. Lo llaman “Brother Sharp” (Hermano Elegante) porque se viste con la ropa que encuentra tirada. Camina orgullosamente, como un dandy de la basura, por las calles de la ciudad china de Ningbo: lleva un abrigo de cowboy sobre un vestido blanco lleno de volados y unos jeans embolsados. O una campera de aviador, unos pantalones deportivos y un sombrero de tía inglesa con moño rojo. Las fotos que le tomaron están recorriendo el mundo y se lo define como “vanguardista fashion”, un creador de tendencias capaz de combinar la ropa que encuentra, incluyendo las prendas femeninas.



La moda triunfa cuando empezamos a ver belleza en aquello que antes nos parecía ridículo. Algún día nuestros bisnietos van a encontrar nuestras fotos y van a preguntarse cómo hacíamos para encontrar seducción en aquellos remotos hombres de bermuda y camisa a cuadros grandes, o en esas mujeres con anteojos de marco grueso y calzas bajo sus vestidos floreados.

Quizás nuestra vestimenta de hoy sea la inspiración de un pordiosero de hace una decena de años.



La Nación, domingo 2 de febrero de 2014.-

Comentarios