Tristezas de unos chinos que no existen


Veamos lo que pasa en China y asombrémonos: los chinos fueron puestos en el mundo para perplejidad de los occidentales. China es un imperio de hijos únicos, porque la política de un solo hijo fue firme durante décadas. ¿Cómo será haber crecido sin más hermandad que la pertenencia a una nación o un partido? ¿Y cómo se las arreglaban, sin hermanos de sangre, los guionistas de telenovelas, esas enciclopedias de las fantasías y los miedos de una cultura?


La buena noticia es que, a partir de enero de este año, la política del hijo único de China fue flexibilizada, y se permite que algunas parejas tengan dos hijos. Pero quedan entre 10 y 20 millones de habitantes nacidos fuera de esta ley. El gobierno se niega a darles un certificado de identidad, están fuera de todos los planes y reciben fuertes multas. La veinteañera Li Xue, segunda hija de una familia, inició un juicio contra el Estado chino en demanda de la identificación que le permitiría acceder a los servicios del gobierno. Su transgresión ha sido existir, aunque, para ellos, su existencia no alcanza la densidad suficiente.

La Nación, domingo 23 de febrero de 2013.-

Comentarios

Diego dijo…
Un efecto colateral de tener sólo un hijo es que no hay más tíos ni primos. Excelente el blog, lo sigo siempre.