Las largas últimas palabras del profesor Heisman


Quizás la culpa de todo este asunto sea de aquella noción (discutible hasta el tuétano) de que, antes de morir, todos tenemos la obligación de dejar un mensaje. En un gesto oceánico y excesivo, el norteamericano Mitchell Heisman acaba de suicidarse a los 35 años en un campus universitario, dejando la nota de despedida más larga de la historia: 1904 páginas.

Heisman era profesor en Harvard. Su legado -dicen aquellos pocos que se animaron a asomarse al texto-  es un monólogo desequilibrado y metódico que versa sobre temas filosóficos como el nihilismo, la ciencia como religión y la identificación entre Dios y la tecnología.

Lo imaginamos frente a su computadora, amontonando palabra sobre palabra, con perseverancia de obsesivo. Aburriendo a la propia Muerte, que está sentada a su lado y espera la llegada de ese punto final para dar las hurras. “Su última voluntad es que esta nota sea leída por el mundo”, aclaró la madre de Heismann. Hay que ver las cosas que uno es capaz de hacer con tal de encontrarse con esa abstracción que son ustedes, los lectores…

Mariano Nicolás Donadío


Viernes 14 de marzo de 2014 - año 14 - número 616 - día del procarionte

lo insoportable
Otro más de los recientes frecuentes nuevos aumentos de tarifas para viajar en subte. Seguimos construyendo un país mejor para menos gente.

actividades de la fundación solargento
presentación del libro de cuentos “El escritor fantasma y otros cuentos de terror” de autor anónimo.

mira vos, che
las películas más tristes de todos los tiempos.

Quién se acuerda de los olvidados

Alicia Berdaxagar

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