Lo barbudo es hermoso


Hemos aprendido a desconfiar del hombre de aspecto pulcro, y a imaginarlo capaz de las peores perversiones; solo faltaba que esta creencia se convirtiera en moda. La primavera metrosexual de hombres manicurados fue corta. Hoy, para seducir, hay que mostrarse como si se estuviera recién levantado de la cama. La barba a medio crecer. Las piernas flacas y los brazos peludos. El pelo desaliñado.

¿Y los hombres lampiños? En estos días, las cínicas de cirugía estética de Estados Unidos y Europa reciben la visita de miles de hombres que vienen a pedir una barba implantada. "Al principio empezó como un servicio para aquellos que querían ocultar cicatrices. Pero últimamente cada vez más hombres llegan por una mera cuestión de moda" dijo el doctor Bassam Farjo, del Reino Unido. El costo del implante de barba ronda entre los 2000 y los 3000 dólares. Es el precio de pertenecer a las nuevas tendencias masculinas: la espontaneidad calculada, el desaliño cincelado trabajosamente, la pobreza fingida. 

La Nación, domingo 9 de marzo de 2014.-

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