Los vaivenes ideológicos de las estatuas en Bulgaria




El manual básico de procedimientos de las revoluciones exige que un grupo airado de ciudadanos se tome el trabajo de derribar los monumentos de sus dictadores. Triste destino el de las estatuas: se las ignora o se las tira abajo. Pero en Sofía, la capital de Bulgaria, las estatuas encontraron una tercera opción para sobrevivir: cambiar de bando.

En 1954 se inauguró el Monumento al Ejército Soviético en una plaza de Sofía. El grupo escultórico estaba compuesto por un grupo de soldados rusos enfervorizados, avanzando detrás del que llevaba la bandera. El verde oscuro del metal con el que fue hecho recibió una mano de pintura la semana pasada: en apoyo a Ucrania, un grupo de militantes pintó uniformes ucranianos sobre ellos y la bandera recibió los colores de ese país. No es la primera vez que pasa algo así. En 2011 esos mismos soldados fueron pintados (disfrazados) de Papá Noel, Superman, el capitán América, el Joker, Wolverine y Ronald Mc Donald, en protesta contra el imperialismo norteamericano. Y de rosa, el año pasado, en protesta por la persecución de homosexuales.

Soldados que cambian de color según el clima político. Estatuas vivientes en San Telmo y esculturas de plexiglás en la avenida Corrientes. Algo así como el descrédito de la eternidad. Monumentos humanos, demasiado humanos.     

Mariano Nicolás Donadío


Viernes 28 de marzo de 2014 - año 14 - número 618 - día del camandulero

lo insoportable
Los kiosqueros que no tienen puta idea de las historietas y que, cuando les preguntás por alguna, te quieren vender libros para pintar

actividades de la fundación solargento
no, esa pelotudez ya está escrita" taller de desalentamiento para escritores noveles

mira vos, che
todos los clichés de la publicidad televisiva en un solo video-

Acción antipoética




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