Cuando una letra se va



La (larga) crisis española y su ajuste de cinturón se extiende hasta el mismo uso del alfabeto. En vez de 29 letras, tenemos 27: los signos CH y LL fueron excluidos del abecedario por la Real Academia Española.

La noticia data del 2010, pero, extrañamente, tomó estado público en estos días. “CH y LL no son letras sino dígrafos, o sea, conjuntos de dos letras que representan un solo fonema”, explican en la RAE, como jefes de personal justificando un despido. Nos aseguran que el resto de las letras seguirá cumpliendo con su servicio habitual. Que la “C” y la “H” trabajarán juntas redoblando sus esfuerzos. Que dos letras L se repartirán la tarea de la despedida, como en las empresas en situación de recorte.


Nos enteramos tarde de esta expulsión, pero la decisión es definitiva y ya no podemos hacer gran cosa por ellas; solo recordarlas con afecto. De golpe y porrazo desaparece el alfabeto tal y como lo aprendimos de niños. Cada vez que lo recitemos vamos a sentir su ausencia, como quien siente con su lengua el agujero de un diente caído. Adiós, viejas amigas. No eran malas, y jamás le hicieron daño a nadie. 

La Nación. Domingo 13 de abril de 2013.-

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