Ojos bien abiertos, ojos entrecerrados



Cuando tenemos  miedo, abrimos los ojos como un dos de oros. Cuando sentimos asco, nuestros ojos se entrecierran como si fuéramos los hermanos de Clint Eastwood. Investigadores de la Facultad de Ecología Humana de la Universidad Cornell, Estados Unidos estudiaron esos dos fenómenos humanos y llegaron a la conclusión de que son herramientas ancestrales al servicio de nuestra supervivencia.

“Los ojos muy abiertos por el miedo estimulan la sensibilidad y expanden el campo de visión para localizar el peligro en el entorno”, dice el artículo publicado en la revista Psychological Science. “Por el contrario, al sentir asco, los ojos se entrecierran, bloqueando la luz para enfocar mejor un punto específico y señalar la fuente de repulsión.”

Por encima de todo esto hay un barniz de milenios de cultura, casi tan grueso como lo que oculta. Que no nos engañe: la capacidad de expresión, la comunicación y la riqueza de nuestra mirada descansan sobre estos tres pilares de la existencia: el miedo, la repulsión y la necesidad de sobrevivir. No lo dice Friedrich Nietzsche ni Emile Cioran. Lo dicen unos científicos.


Mariano Nicolás Donadío


Viernes 25 de abril de 2014 - año 14 - número 621 - día del arquitrabe

lo insoportable
la gente que viaja en el tren golpeando los vidrios o los plásticos

actividades de la fundación solargento
encuentro de escritores fantasmas con editores vampiros.

mira vos, che
actores de Hollywood retratados en pinturas clásicas

Quién se acuerda de los olvidados

Hoy recordamos a Juan Díaz (Cuchuflito)

Comentarios