El enojo del hombre con la mejor suerte del mundo

 

Desearle a alguien “toda la suerte del mundo” es no medir las consecuencias de nuestro deseo. La verdadera virtud no consiste en que la fortuna nos persiga como un perro, sino en tener la suerte suficiente y en el momento adecuado. El croata Frano Selak, que esquivó siete veces a la muerte, puede dar fe de esto.

Selak sobrevivió a un descarrilamiento de tren (cayó al río; eso lo salvó), a dos coches en llamas, a un accidente de avión (aterrizó sobre una pila de heno) y a despeñarse con su auto. Además, ganó un millón de dólares en la lotería.


Frano regaló la mayoría del dinero a familiares y amigos. Esta semana, el croata de 80 años fue noticia porque alguien  diseñó u video de dibujos animados con sus andanzas y convirtió a Selak en un acontecimiento de la web. "Me dibujaron con bigote y mezclaron todos mis accidentes. Tal vez ganen mucho dinero, mientras yo sobrevivo con mi jubilación. Al menos podrían mandarme unos miles de dólares" dijo, enojado. No hay suerte que nos salve del malentendido, de ser el objeto de la fantasía de los otros, de la mala interpretación ajena.

La Nación, domingo 25 de mayo de 2014.-

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