El regreso de la oreja más famosa



Desde aquella tarde de 1888 en que el pintor Vincent van Gogh tuvo la peregrina idea de cortarse una oreja, todos los sujetos sensibles se sienten un poco culpables del hecho, ya sea por acción o por omisión. La de Vincent es la oreja más famosa de la historia de la pintura, y en Alemania alguien tuvo la idea de clonarla.


La artista Diemut Strebe quiso volverla a la vida. Utilizó células donadas por Lieuwe van Gogh, tátaratataranieto de Theo, el hermano de Vincent. “Lieuwe amó el proyecto desde el principio”, dice Strebe. Después, moldeó la forma de la oreja usando una impresora 3D. El resultado se exhibe en el Centro de Artes y Medios de Karlsruhe, Alemania.  Es blanca, como de cera, y se encuentra flotando entre las pequeñas burbujas  de un contenedor transparente lleno de líquido conservante. Las personas que visitan el Centro tienen la oportunidad de acercarse y hablarle a través de un micrófono para confortarla, transmitirle su admiración y enviarle sus condolencias. Los que lo hicieron, describen esta experiencia como “emotiva y liberadora”.

La Nación, domingo 8 de junio de 2014.-

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