Hijos del pájaro y del mono


Ya es hora de darnos cuenta (y de empezar a preocuparnos) porque se está dejando de silbar en la calle. Hemos reemplazado el silbido callejero por los auriculares o la preocupación. Y cada día somos un poco menos pájaros.

Decimos que “somos menos pájaros”, porque aunque fuera solo un poco, alguna vez lo fuimos. En estos días, un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) sostiene que el lenguaje humano proviene del canto de las aves y de la comunicación de los primates, y que las dos capacidades comunicativas se fusionaron en nuestra especie en algún momento de los últimos 100.000 años. “De las aves se derivó la parte melódica de nuestra lengua; de los primates no humanos, la parte pragmática, portadora del contenido del discurso”, explica el lingüista Shigeru Miyagawa, del MIT.

Pero cada vez se habla más y se canta menos. La evolución no se anda con sutilezas ni cree en estéticas: quizás su nueva orden sea la de renegar del ave que tenemos dentro. Sacudirnos los últimos restos de lenguaje de aquella era del pájaro. Y dar comienzo al tiempo de los monos pragmáticos. 
Mariano Nicolás Donadío


Viernes 27 de junio de 2014 - año 14 - número 628 - día del rodete

lo insoportable
el saludo “besulis”, que es el hijo bobo del estúpido “besis”

actividades de la fundación solargento
no me pude poner a hacerte el cuadro porque estoy con un montón de cosas: te mando este dibujito”, exposición de excusas de artista

mira vos, che


arteartearte



Comentarios

Diego dijo…
Yo silbo constantemente.
Marianodon dijo…
Hay que ocupar las calles con uno, cien, mil silbadores.
paula musidora dijo…
no vamos a hacer nada que vos no quieras...