Noventa y ocho citas y ningún amor




Hasta tanto no se pongan de acuerdo los poetas y los cantores románticos, seguiremos sin saber si el amor es algo que llega como una fecha o algo que se encuentra como un lugar. Susan Winter -una especialista en relaciones de pareja- salió a buscarlo. Durante nueve meses aceptó la invitación de todo hombre que se le insinuara. Fueron noventa y ocho citas.

"Comí en cada restaurante de Manhattan y pasé más tiempo en Starbucks que cualquier otra persona. No menos de tres veces por semana me puse el mismo vestido y me encontré con un nuevo hombre para cenar o tomar un café. Me senté, escuché, comí, y bebí", relata la rubia de cuarentaypico, que confiesa estar harta de escuchar sus vanas exhibiciones de marcas de autos y sus monólogos autocompasivos.

En el relato de su experiencia -publicado por el Huffington Post- Susan declara que prefiere estar haciendo su vida hasta que “aparezca alguien especial”.  ¿Un triunfo de la esperanza sobre la voluntad? Ojalá. Nosotros sospechamos que la suya fue una investigación amañada, de esas en las que se decide el resultado antes de comenzar a hacerla. 

La Nación. Domingo 13 de julio de 2104.-

Comentarios

damianivanoff dijo…
alta conchuda.