Recordar para vivir


“Sólo tenemos el día de hoy vivir el instante presente no aferrarnos al pasado”, se repite como un mantra. Pero -por más que los gurúes de lo inmediato traten de convencernos de esto- nunca dejaremos de jugar a la nostalgia, ese “dolor del regreso.” Hay algo de sano en esto. El psicólogo griego Constantine Sedikides, sostiene que “la nostalgia ayuda a afrontar el futuro. Puede actuar como un recurso al cual recurrimos para conectarnos con otras personas o eventos y poder avanzar con menos miedo y objetivos más claros”.

El experimento de este investigador de la Universidad de Southampton estuvo basado en encuestas a cientos de personas acerca de sus hábitos de nostalgia y la expectativa ante la vida. Sedikides encontró que las personas  más propensas a la nostalgia se veían menos afectados por pensamientos negativos acerca de la muerte. Y eran menos vulnerables a los sentimientos de soledad. No es casual. La triste y dulce nostalgia agranda el horizonte. También, es una estrategia de supervivencia.

Mariano Nicolás Donadío


Viernes 25 de julio de 2014 - año 14 - número 631 - día de la película mala

lo insoportable
vacaciones de invierno: los niños en los trenes, los colectivos y los subtes. Hay que prohibir la presencia de niños de menos de seis años en todos los transportes públicos.

actividades de la fundación solargento
marcha de letristas contra las canciones que repiten el mismo estribillo. A la misma hora, marcha de músicos contra las canciones de Arjona, pero por tener letras tan largas.

mira vos, che
desórdenes psiquiátricos en dibujos animados

Quién se acuerda de los olvidados

Semillita

Comentarios

Diego dijo…
La prohibición de niños en transporte público es demasiado restrictiva: habría que ampliarla a todos los espacios públicos. Por lo menos durante las vacaciones.