El casamiento de la hija de Narciso


Vivimos tiempos de decadencia para el cine romántico y el melodrama, y quizás esto se deba a que ninguno de los dos comprende el clima afectivo de siglo XXI, el siglo del individuo y la autoestima por encima de todas las cosas. Además, escuchar la historia del sujeto que se enamora de sí mismo es una tarea fastidiosa y aburrida. La inglesa Grace Gelder -una cuarentona castaña, con sonrisa de anuncio de dentífrico- se casó consigo misma la semana pasada.

Los 50 invitados que asistieron a esta boda (sin valor legal) escucharon sus razones: "estuve totalmente soltera por casi seis años. Fue un tiempo de autodescubrimiento y formé una brillante relación conmigo misma", afirmó.

Grace selló esta unión consigo misma besando un espejo que repetía su gesto. Aclaró que esto no significaba que no estuviera abierta a una boda con otra persona. Quizás algún día se mire en ese mismo espejo y se diga “el problema es que somos demasiado parecidas”. Para terminar abandonándose a sí misma, en busca de otro yo que no lleve su mismo número de documento. 

La Nación, domingo 26 de octubre de 2014.-

Comentarios