Y digo:


1. Llegaron tantos saludos de cumpleaños que mi autoestima subió a un 130 %. En estos momentos, me creo más de lo que soy. 

2. Llegaron tantos saludos, que basta de esa bobera de "la calidez de una mano cercana" o "la mirada de unos ojos en una mesa de café". El próximo cumple lo festejo en Facebook, que es más sencillo y puede venir más gente. 

3. Llegaron tantos saludos con fotos de gatitos y no se qué carajo significan. Si este festejo se hubiera hecho en la vida real, estaría rodeado de bolas de pelo maullantes y mi vida no tendría paz.

4. Llegaron tantos saludos que no me queda menos que retribuirles su afecto con un beso de varón, un abrazo viril, un ósculo cordial. 
No quiero pasar por afectado. Los quiero, pero no se hagan los locos.

Comentarios

Anónimo dijo…
ojo, a la calidez de una mano cercana no hay que subestimarla

puede valer como cien mil gatitos de facebook...