El rocanrol de los hombres viejos


No estamos preparados para ver envejecer a una estrella de rock: sencillamente, no fuimos educados para eso. Si es verdad que el rock ya no existe -y hay muchas señales de esto- la imagen del músico gordo y pelado nos produce una sensación de tristeza: he aquí a un samurái sin amo, un vasallo sin señor.

Que un rockero viejo es una anomalía de la creación lo señala además una investigación de la Universidad de Sydney que comprueba estadísticamente que ellos y los artistas pop mueren más jóvenes que la mayoría de las personas. “El estudio, hecho sobre la vida de trece mil músicos estadounidenses que murieron en los últimos sesenta años, desde la aparición del rock and roll, demostró que estos artistas tienen una esperanza de vida veinticinco años menor que el ciudadano promedio de este país”, afirman.

Alguna vez quisimos ser como ellos. Pero hubo cambios en el camino. En vez de vivir rápido, la rapidez de la vida nos arrastró. En vez de morir jóvenes elegimos ser viejos, y moderadamente felices.

La Nación, domingo 2 de noviembre de 2014.-

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