En defensa del aburrimiento



La psicóloga norteamericana Sandi Mann siente pasión por el aburrimiento.  "Es la Cenicienta de la psicología", afirma, "y un sentimiento tan negativo que la gente corre a eliminarlo. Pero necesitamos escuchar está emoción y preguntarnos qué está tratando de decirnos".

En su laboratorio, Sandi chequea los estados mentales y las derivas de decenas de voluntarios, a los que somete a tareas aburridas como la copia de largas listas de números de teléfono. Si cada estado de ánimo sirve para algo -el miedo para evitar el peligro, la furia para la autodefensa- el aburrimiento debería ser un sentimiento orientado a la supervivencia, con una razón de ser.

El siglo XXI hizo sus reformas en el Infierno de Dante: ya no lo imaginamos como el lugar de los castigos físicos, sino como un largo e infinito aburrimiento. Para combatirlo, todos los días inventamos novedades y artificios. Aprendamos a apreciarlo: también es el origen de la creación y un impulso para nuevas metas. Pero, primero, tenemos estar en él. Por un buen rato. 

La Nación, domingo 11 de enero de 2015.-

Comentarios

Diego dijo…
Iba a comentar después de leer el post, pero a la mitad me aburrí y pasé directamente a los comentarios.