Dorlicia o el monumento a una misma


Dorlicia Martínez no cree en la posteridad y hace bien, porque la posteridad es caprichosa y hace justicia cuando y como se le da la real gana. Por eso, esta maestra y profesora de plástica de la ciudad de Laboulaye (Córdoba) encargó su propia estatua y la hizo colocar en el frente de su casa. La Dorlicia de carne y hueso tiene 66 años y acaba de jubilarse después de 40 años de carrera. Su escultura a escala real -que es obra del artista local Daniel Melero- comparte con ella los anteojos, el brazo extendido y la sonrisa exultante.

Desde hace un mes, su monumento saluda a los paseantes. “…llevé a cabo esta obra fue para aportar un atractivo turístico a la ciudad, que se limitaba solamente a las estancias”, manifestó Dorlicia. Nuestra maestra comprende que el turismo consiste el encuentro no con lo extranjero sino con lo curioso. Que nosotros, los turistas, recorremos el mundo para acumular rarezas como la de un monumento en vida. Quizás (seguro) la historia va a olvidar a Dorlicia, sus trabajos y sus días. Quedará su escultura, saludando a los vecinos, como un misterio amigable, una esfinge sin su enigma. 

Mariano Nicolás Donadío


Sábado 20 de marzo de 2015 - año 15 - número 660 - día de la anagnórisis

lo insoportable
los SMS cotidianos de Movistar informándote que tenés minutos o gigas disponibles.

actividades de la fundación solargento
cómo discutir todo y ascender de hinchapelotas a panelista de televisión”, clínica taller.

mira vos, che


Arte arte arte

Comentarios

damianivanoff dijo…
Excelente. Aunque la comprendan, una incomprendida.