Los Leuco, la familia que informa unida




“Los Leuco” retoma la tradición televisiva de los Falcón, los Torterolo y los Benvenuto. El programa de TN es un espacio emotivo y familiero en el cual (además) se habla del contexto político. Se inaugura un género híbrido: el periodístico/familiar. Los entrevistados son reporteados en compañía de sus hijos. No importan las ideas. Lo que importa es la familia.

En el primer bloque, los Leuco reciben a un colega periodista. El tono es amable y no hay ningún desacuerdo en este tramo. Tampoco lo hay en todo el programa: todos comparten la creencia acerca de lo horrible que es el kirchnerismo y de la necesidad de que, de una bendita vez, se digne a cerrar su ciclo. Hasta ahora vinieron gente como Jorge Lanata, Nelson Castro y Marcelo Longobardi. En el esquema familiar (porque “primarización” es el nombre secreto del programa) estos periodistas serían algo así como los tíos que vienen de visita.

Después, Leuco senior y Leuco junior reportean a una figura de la política (opositora al gobierno), también acompañada por su hijo. Hasta ahora no han aparecido hijas mujeres, lo que, siendo el programa conducido por un hombre y su vástago, tiene un cierto tufillo patriarcal. Las preguntas son del estilo de “¿qué es lo que más te enorgullece de tus padres?” o “¿qué recuerdo tenés de él de cuando eras chico?” Pasan los Michetti y los Lavagna. Se muestran fotos playeras de vacaciones de niños y padres. El recurso retórico de “¡tienen que creerme! ¡Tengo una esposa y dos hijos!” es estirado a lo largo de una hora de programa. Debemos creer en los Leuco, porque son padre e hijo. Una de las paredes del decorado está llena de imágenes de Alfredo y Diego en distintos momentos de su vida.

El corto promocional de TN promete dos miradas distintas de la realidad, pero las diferencias están en el modo, no en la mirada. Alfredo Leuco persevera en su estilo, que es el de la exacerbación de lo emotivo. “Me sentí así”, “quiero compartir con ustedes este sentimiento”, “lo que más me dolió” o “lo que me hizo feliz” como si fueran argumentaciones. Diego está a cargo de las preguntas conceptuales, que en realidad son preguntas/razonamientos. “Ya sabemos que esto es así, pero ¿es un así con tilde o sin tilde?” Ya dijimos que aquí no hay lugar para la duda.

A pesar de toda esta arquitectura construida sobre la sensación de bienestar y seguridad que proporciona el entorno familiar, la visión de Leuco padre y Leuco hijos juntos conversando puede ser perturbadora. Al estilo de las ucronías como "Volver al Futuro", Alfredo es un Diego envejecido, Diego un Alfredo en potencia. Un estado alterado de la percepción temporal, el paso de los años, detenido ante nuestros ojos. 

Comentarios

damianivanoff dijo…
Excelente. Aguante la Fundación!
Diego dijo…
Mooooy boeno!!!!
hernie Lakes dijo…
No los vi nunca, todavía. Aunque imagino, a traves de tus escritos, un programa sensiblero".. típico de la teve argentina, y de otros paises. Urgar el sentimiento y sensibilidad ajenos donde idetificarse, con el o los protagonistas,como gran entretenimiento.