Junio y un segundo más de vida



Una buena noticia para todos los que piden “dame un segundo”: este mes de junio del 2015 va a durar treinta días y un segundo más. Esto se hace para reparar ciertos desajustes que existen entre la rotación de la Tierra -que se está volviendo cada vez más perezosa- y la medición del tiempo que realiza el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra, la institución que se ocupa de medir el tiempo terrestre.

Los 400 relojes atómicos repartidos por el mundo van a sumar este segundo adicional para mantener la hora GMT (basada en la rotación de la Tierra). “La Tierra ha ido girando cada vez más lentamente sobre su eje, y gradualmente el día solar se ha alargado a razón de 1,7 milisegundos por siglo. Como consecuencia, de tanto en tanto es necesario un segundo adicional para ajustar el desfasaje horario”, dice la gente del SIRT.

Las consecuencias poéticas de este microlapso de tiempo que se le regala a nuestras vidas son infinitas, porque todo lo imaginable puede caber en un segundo. Las consecuencias prácticas son ínfimas: solo hay tiempo de contar “uno”, y retomar esta vida de rutinas que estamos llevando.

La Nación, domingo 7 de junio de 2014.-

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