Éramos tan colorinches



La concesionaria de automóviles de Jens Sorensen quebró en 1981. Sorensen se dedicó a olvidar el episodio con todo fervor: el local quedó cerrado y abandonado durante 32 años. Cuando murió a los 92, su hijo Kjeld, organizó sus papeles y se encontró con la existencia de un depósito que tenía más de 200 automóviles cubiertos de polvo. Una verdadera cápsula del tiempo automotriz.

Tomemos nota: en el depósito había montones de autos y camiones de Fiat, varios Seat 600 y algunos modelos de Renault, Autobianchi, MINI, DKW, Peugeot y Lancia, motos y repuestos. Aquellos que les quitaron la capa de polvo fueron encandilados por los colores originales:  autos color verde nilo, salmón fuerte, celeste y amarillo patito.

Los automotores  se han vuelto más oscuros y hoy casi todos son grises, negros y beiges. Más inteligentes, serios, racionales y aburridos. En aquellos tiempos, el Fitito y el Gordini eran como mascotas. No sabemos si los años 70 fueron tiempos mejores. Pero el cine, la fotografía y los colores de los automóviles de esos años nos enseñan que fueron, indudablemente, más coloridos.

La Nación, domingo 11 de octubre de 2015.-


Comentarios

damianivanoff dijo…
Como bien dice Hernan Casciari, antes los autos tenían cara.

Hoy son todos iguales, y son una mierda. Agrego yo, con menos gracia.