Un cerebro pequeño pero sabio




Si nunca conocimos a los dinosaurios, ¿de dónde nos viene ese temor y esa admiración por lo grande? ¿Quién nos enseñó a despreciar a lo pequeño? Una investigación  realizada por un equipo internacional especialistas en neurociencia y comportamiento humano de las Universidades de Viena (Austria), Göttingen (Alemania) y Tilburg (Países Bajos) observa que no hay relación entre el tamaño del cerebro y su cociente de inteligencia.

“La clave de la inteligencia humana es la estructura y la integridad del cerebro, no su tamaño”, agregan.  Porque puestos a medir, una musaraña es más inteligente que un cachalote y, al contrario de lo que se cree, más cabeza no significa más inteligencia. 


En esta investigación resuenan ecos de algo que la informática viene proclamando en las últimas décadas con artefactos cada vez más pequeños, que tienen cada vez más funciones. Olvidemos expresiones como “cerebro de mosquito”. Lo pequeño no solo es hermoso: también puede ser sabio.

La Nción, domingo 25 de octubre de 2015.-

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