Fábula del científico y su robot bebedor



La extraña ética de la borrachería predica que la compañía de un trago no se le niega a nadie, y que en un mundo feliz ningún ser humano debería beber solo. Lejos de esta utopía alcohólica de borrachos solidarios, en Corea del Sur acaban de inventar un robot que comparte una copa con los bebedores solitarios.

El robot –que en un rapto de obviedad fue bautizado con el nombre de “Drinky”- recibe su copa, la hace tintinear y se la toma. Cuando el alcohol ingresa a su carcaza metálica, levanta el pulgar y sus mejillas se ponen rojas. Pero eso no es todo: el contenido puede extraerse del tanque y servirse de nuevo.

La idea surgió cuando el especialista en robótica Eunchan Park, decidió pasar la noche de Navidad junto a una botella de soju. “Decidí servir una segunda copa y colocarla frente a mí mismo, como si estuviera bebiendo con un amigo. No sólo mejoró la atmósfera en la sala, sino también la forma en que percibía el sabor del soju.” La ética de la borrachería debería comprender que a veces el acompañante es un obstáculo entre la bebida, el sujeto y sus fantasmas.

Mariano Nicolás Donadío


Viernes 19 de febrero de 2015 - año 15 - número 701 - día de la palinodia

lo insoportable
la frase “porque yo pago mis impuestos y no robo ni maté a nadie” como justificación ciudadana

actividades de la fundación solargento
“no hagas instalaciones con rúcula o albahaca porque se te seca enseguida” clínica práctica para artistas

mira vos, che
jipis posta. jipis de marca. “Buenos Aires Beat”, un corto de 1970.

Autobiografía en haiku
A veces leo. /
A veces escribo. Pe- /
ro nunca pienso. 

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