El periodismo, pasión de masoquistas



Aquel mandato sanmartiniano del “serás lo que debas ser, sino no serás nada“ es tan bello como poco humano: terminamos siendo, con suerte, aquello que pudimos o quisimos. Para orientarnos en ese laberinto de vocaciones y equivocaciones, el sitio estadounidense de búsquedas laborales CareerCast armó un ranking de los mejores y peores trabajos de este tiempo. Los resultados se basan en cuestiones como el ambiente de trabajo, el nivel de ingresos, las perspectivas de ascenso y el nivel de estrés.

Lo curioso es que el periodismo encabeza la lista de los peores trabajos (seguido por los leñadores y el personal militar). Las causas de este primer puesto tienen que ver con la poca remuneración del trabajo, el alto nivel de estrés y la situación laboral precaria.
¿Y cuáles serían las razones de los periodistas para abrazar este via crucis? Entre otras causas, una: la tentación de ser los que escriben la vida. Si es verdad que toda realidad necesita de un relato, los periodistas de profesión son los que sucumben a la fascinación de ser los que escriben esta narración; esos privilegiados que le ponen palabra.

La Nación, domingo 13 de marzo de 2016.-


Comentarios

damianivanoff dijo…
"los sacrificios son enormes y las recompensas, bajísimas y dudosas. He ahí una tarea para hombres de corazón"

o algo así, decía Dolina.

Aguante La Fundación Solargento!