De los sacrificios humanos como organizadores sociales



Mientras algunos científicos tratan de descubrir cuál fue el paso que dio nuestra especie para abandonar la animalidad, otros tratan de saber cómo fue que nos separamos entre nosotros. Un grupo de antropólogos de las universidades de Auckland y Victoria de Wellington, (Nueva Zelanda) señala que el ritual de los sacrificios humanos pudo haber sido la herramienta que impulsó la transición entre las primeras sociedades, pequeñas e igualitarias y otras más grandes y estratificadas.

El sacrificio de seres humanos fue un método infalible de intimidación; esta sanción “contribuía a crear y conservar jerarquías sociales y aumentar las posibilidades de que existieran estratos más fijos, con puestos hereditarios y menor movilidad. Esta práctica también ayudaba a evitar que se perdieran las divisiones sociales una vez establecidas”, sostienen los autores de este estudio publicado en la revista Nature. Pero si la muerte del otro fuera el organizador social, deberíamos oponernos a ella. Y volver a los orígenes.

La Nación, domingo 17 de abril de 2016.-

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