Los Moisés (y los Elías) viven más.

  

En los Estados Unidos, entre 1802 y 1970, los negros llamados Elijah y Moses (Elías y Moisés) vivieron un año más que los otros. Este es uno de los datos que arroja un estudio estadístico de la Universidad Estatal de Michigan, en EEUU, que revisó tres millones de certificados de defunción y se encontró con esta constante.

Como se trata de un dato sin su hipótesis detrás, podemos ponernos a conjeturar las razones de este asunto. Quizás estos nombres potentes -los de un profeta y un libertador hebreos- brindaban la confianza suficiente como para ganarse una existencia más larga. O, quizás, se trataba de nombres que transmitían orgullo y los dejaban plantados con seguridad ante la vida. O, quizás, fueron nombres breves y sonoros y fáciles de pronunciar, y eso facilitó su paso por el mundo.

Como Borges, estamos cantando lo que se cifra en el nombre. Hoy, cuando el nombre de un recién nacido se elige porque, meramente, nos gusta cómo suena, recordemos que entregar un nombre también es regalar una vocación, una vida posible, un destino. Y también -parece- una duración un poquito más larga.


Mariano Nicolás Donadío


Viernes 13 de mayo de 2015 - año 15 - número 710 - día del que le grita al televisor

lo insoportable
Fede Bal, la síntesis superadora de dos sujetos insoportables como Santiago Bal y Carmen Barbieri.

actividades de la fundación solargento
Mauricio Macri nos muestra su biblioteca llena de libros de Mario Vargas Llosa y Rozitchner sin quitarles el celofán. Visita guiada.

mira vos, che
22 carteles erróneos, fracasos escritos.

acción antipoética



Comentarios

damianivanoff dijo…
la fundación solargento nos aleja del frío del capital.

la fundación solargento toma las armas.

LA FUNDACIÓN SOLARGENTO PASA A LA CLANDESTINIDAD.

REVOLUCIÓN O MUERTE

SA
V