Los comienzos de la especulación interdimensional


No falta mucho para que todo el planeta Tierra haya sido medido, parcelado y entregado a la especulación inmobiliaria. Basándose en la teoría física de cuerdas -que sostiene que existen hasta diez dimensiones dobladas en el espacio- el artista norteamericano Johnaton Keats compró propiedades en las dimensiones paralelas del exclusivo distrito de North Beach en San Francisco. Fue (aparentemente) un buen negocio: Keats pagó cinco dólares por un espacio que las inmobiliarias de esta dimensión tasaron en un millón veintisiete mil.

"Siempre viví al mes, alquilando. Nunca pensé en ser un propietario de tierra, menos aún un empresario de bienes raíces, hasta que analicé más a fondo la naturaleza del espacio-tiempo el año pasado", dijo Keats, que también creó un restaurante de diferentes variedades de “luz gourmet” para agasajar a las plantas, en California. Cuando hayamos terminado de vender al mundo real, la tendencia será vender terrenos en el mundo imaginario. Invirtamos en Narnia, en Macondo, en el país de Jauja, en la ciudad de Santa María.

La Nación, domingo 26 de junio de 2016.-



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