Contrate ya a su ahuyentador de amantes


Wang, una mujer de Shangai de 39 años, descubrió que su marido tenía una aventura con una de sus empleadas. Como por sus venas no corría sangre latina, no pensó ni en una venganza ni en una escena de celos: fue a internet y contrató los servicios de una compañía de “ahuyentadores de amantes”, especialistas en ponerle fin a las relaciones entre hombres casados ​​y sus amantes.

Por una tarifa de algunos miles de dólares, el empleado de la “Weiqing International Marriage Hospital Emotion Clinic Group” se mete en la vida de la competidora, se gana su confianza y la convence de dejar a su enamorado. El ahuyentador profesional convenció a la chica de aceptar un trabajo mejor pagado en otra ciudad. Final incruento.

“Cuando sabemos qué tipo de amante es —si lo hace por dinero, amor o sexo—, diseñamos un plan” explica Shu Xin, director de Weiqing. Si el abandono cerró una relación de sexo o dinero, estaríamos ante el posible guion de una comedia romántica. Pero si la tercera persona en discordia estaba enamorada, esta historia pertenece al campo del melodrama. La comedia y el novelón no van a morir nunca, porque son los géneros que más se parecen a la vida.

La Nación, domingo 14 de agosto de 2016.-





Comentarios

damianivanoff dijo…
parece los simuladores.