Un beso para el final de la guerra


Cuando la enfermera Greta Friedman salió de su casa, no sabía que estaba a punto de convertirse en un símbolo.  El 14 de agosto de 1945 Japón anunciaba su rendición y el fin de la Segunda Guerra Mundial. Cuando ella cruzó por Times Square, un marinero de los muchos que marchaban por la avenida la tomó del talle y le encajó (otra palabra no cabe) un beso salvaje y el fotógrafo de LIFE que andaba por ahí tomó la que quizás sea la foto más famosa sobre el festejo del armisticio. Desde entonces se sabe que el fin de una guerra es como una enfermera besada por un marinero en Times Square y a la vista de todos.


Greta murió este jueves a los 92 años. En los últimos años le señalaron que su foto era el ejemplo de un abuso sexual público. Pero ella no se avergonzaba: “sentí que él era muy fuerte. No estoy segura del beso. No fue algo romántico. Solo era alguien que celebraba”, dijo. Otras tres mujeres declaran haber sido las besadas en esa foto, y once marineros juran haber sido los del beso. Quizás todos tengan razón, y, ese día, la esquina de Times Square estaba llena de marineros y enfermeras, de besadores y besados.

La Nación, domingo 28 de septiembre de 2016.- 

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