En busca de la cama de Van Gogh

La cama más famosa de la historia del arte estaría a punto de ser hallada en estos días. Vincent Van Gogh pintó “El dormitorio” en Arlés (Francia) en 1888, uno de sus últimos años de vida. La mitad del cuadro está ocupada por una cama “de madera amarilla, como la mantequilla fresca” que formaba parte del proyecto Casa Amarilla, un lugar en el que él y su colega Paul Gauguin pudieran vivir y pintar juntos.

El resto es conocido: Paul se pelea con Vicent, éste se suicida y la cama va a parar a Holanda, a la casa de la viuda de Theo, el hermano del pintor. A partir de ahí se la creyó desaparecida, pero el descubrimiento reciente de una carta relata que esta cama fue regalada a los habitantes de un pueblo cerca de Arnhem (Holanda) en 1945, muy necesitado después de los estragos de la guerra. Ese pueblo ha sido identificado como Boxmeer.

El Museo Van Gogh de Amsterdam está interesadísimo en esa cama. Vincent pintó tres versiones de este cuadro, pero la cama es solo una. Una cama barata, hecha para usarse y desaparecer, que de pronto se vuelve inmortal. El arte suele hacerle esas cosas a los objetos. 

La Nación, domingo 5 de noviembre de 2016.- 

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