Hay que salvar a los zapatos mágicos de Dorothy



Si el cine fuera una religión, los peregrinos de todo el mundo vendrían a arrodillarse ante los zapatos rojos de Dorothy. Estos zapatos -los que usó Judy Garland en “El mago de Oz”- son exhibidos en el Instituto Smithsoniano de Washington. Pero el famoso calzado, que ya tiene 77 años de antigüedad, se está convirtiendo en un par de alpargatas oscuras y deslucidas. Las suelas están levantadas y las lentejuelas rojas ya no brillan. Es natural: se trata de unos zapatos de utilería.

Por eso, las autoridades del Museo de Historia Americana organizaron una campaña para salvarlos. Había que juntar 300.000 dólares para construir una urna de cristal climatizada, que garantice condiciones ambientales constantes. A los dos días ya se había recaudado la mitad de esta suma.

Los zapatos rojos de Dorothy son algo así como el Santo Grial de la utilería. Fueron creados para usarse y tirarse. Su gigantesco poder simbólico no depende de sus materiales ni de una urna de cristal, sino de esa cosa veloz e inaprensible que es la imagen cinematográfica. Una materia frágil que desafía al tiempo. Como dijo Quevedo: “lo fugitivo permanece y dura”. 

La Nación, domingo 23 de octubre

Comentarios

Chofer fantasma dijo…
Esa fascinación por los personajes y sus enseres me recuerda al embrujo que había en el medioevo (y luego también) por las reliquias.
¿Escuchó alguna vez la historia de cómo el cuerpo del apóstol llegó a Galicia? Y hubo quien lo creyó como para edificar el templo alrededor de esos restos