Mirar a los ojos, o pensar


Todos nos hemos encontrado alguna vez en la situación de tener que responder a una pregunta mientras un par de ojos nos miran, escrutadores. “El contacto visual puede ser algo abrumador. Una investigación muestra que mantener el contacto con los ojos puede dificultar la tarea de razonar” dice en estos días una investigación publicada por la revista Scientific American.

En este experimento se pidió a los participantes que observaran los ojos de una persona en una pantalla, al mismo tiempo que respondían preguntas. A veces, la persona representada en la pantalla dirigía sus ojos al espectador y, a veces, miraba hacia un lado.

“Se produce un conflicto entre el contacto visual y algunos tipos de pensamiento (…) El contacto con los ojos puede agotar su ancho de banda mental” sostiene esta investigación. Por eso, en una conversación, la mirada se retrae como buscando una idea. O mira hacia arriba, como para recordar. La mirada pertenece a otro orden, misterioso y antiguo, que no es el del pensamiento.

La Nación, domingo 15 de enero de 2017.-



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