El romance del neonazi y la mujer negra


Duke Schneider es un norteamericano de 66 años, grandote como una pared. Fue luchador profesional, con el nombre de Pitbull. También trabajó como guardián en la prisión de la isla Rikers. Cuando se jubiló, su principal ocupación fue el nazismo. Era devoto de Hitler y daba discursos en mítines neonazis de todos los Estados Unidos. Pero se enamoró de una mujer negra, Catherine Boone, trabajadora de la salud y conductora de un programa de cable.

Esta inusual historia de amor, con sus idas y venidas, fue publicada por el New York Times hace unos días. Duke fue custodio de Catherine hasta que empezó su carrera en un partido neonazi. Le fascinaron el orden y el poder: tuvo a su cargo una brigada de cien personas con armas y uniformes. Un día a Duke le apareció un tumor –que resultó ser benigno- y desde su cama del hospital decidió dar un giro a su vida. “En cuanto me recupere… nos casamos”, le dijo a Catherine.

Hoy llevan cuatro años de casados. Duke sigue trabajando como guardia en yeshivás y sinagogas; al destino le encantan esta clase de chambonadas. Por otra parte, nunca comprenderemos totalmente al amor, y a su caótico modo de poner orden.

Mariano Nicolás Donadío


Viernes 3 de marzo de 2017 - año 16 - número 738 - día de la oxitoxina

lo insoportable
el helado de crema americana (muy) artificial, que no se diferencia de cualquier crema o vainilla

actividades de la fundación solargento
veredas aleatorias: exposición de fotos del suelo tomadas por cámaras de celular que se dispararon solas

mira vos, che
se cansó de hacerle el aguante a parejas y empezó a hacer selfies

nadie se acuerda de los olvidados
Hoy: Nelly Láinez





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